Mi experiencia en la primaria:
Transportarse al pasado es algo lejano, pero igualmente parece que fue ayer, cuando de niña jugaba con mis hermanos, primos y amigos. Soy Marilina Alchapar y nací un Primero de septiembre de 1985 en Tupungato.
Todo cambia...Pero...mi casa es la misma, esta en el mismo lugar, ese lugar lejano donde solo se escuchan el canto de los pájaros, el cabalgar de los caballos, algún que otro tractor y gente que salía a cosechar; pero ya nada es igual.... Es en aquella casa donde siempre he vivido junto a mi familia, papá, mamá, mis dos hermanos y yo, la del medio. Fue una época en la que precisamente la vida familiar se tornó un tanto difícil; las cuestiones económicas eran desfavorables, a pesar de que los productos agrícolas valían fortunas.
Mi papá un gran agricultor cosechaba uno de los mejores productos de la zona, pero había un problema, mis abuelos, aún lo recuerdo muy bien, querían una sociedad, la cual llevó a mi papá a una enfermedad. Finalmente "no hay mal que por bien no venga", el se recuperó y éstas cosas son mejor dejarlas en el olvido... Años después mi hermana empezó jardín y se iba por un largo rato, la encargada de compartir conmigo mis horas de juegos y alegrías.
El verano se despedía y por fin llegaba marzo del 91`, yo empezaba jardín, usando el guardapolvo de mi hermana.
Recuerdo llegar a esa escuelita, tan chiquita, pero muy querida en la zona de El Zampal, lugar de viñedos y chacras, lugar de buenos suelos y sueños de agricultores y viñateros, donde crecí, donde viví, y sentí lo amado que es este suelo, mi vida, la de mi familia, lugar para toda la vida. Calle angosta entre grandes álamos, calle de nombre Iriarte, en honor al histórico dueño en el pasado de este lugar, Don Antonio Iriarte, de origen Europeo, más precisamente italiano.
Entre dos arroyos esta mi Distrito, uno de ellos el Anchayuyo, con un gran caudal que derribo el puente viejo en el año 1965, lugar que es visitado por muchas personas por lo que implica su historia, grandes anécdotas de nuestros abuelos; a unos seis kilómetros esta el puente nuevo, por allí cazamos a la ruta que lleva a Zapata.
La escuela, se encuentra frente al club de fútbol, allí todos los domingos se jugaba o había entrenamientos de la categoría Primera, así le llamaban, también existía la escuela de fútbol para los chicos, donde mis compañeros y mi hermano jugaban y realizaban campeonatos.
El establecimiento educativo tenía un pequeño patio de juegos entre galerías, adelante otro patio de ripio y granza, con juegos para los mas chicos y muchos árboles al rededor, las aulas se encontraban una al lado de la otra, eran muy pequeñas, con escasos bancos y estufas a leña o salamandra, los pizarrones eran de color negro, de madera, muy agrietados por el paso de los años, en todas y cada una de las aulas había un armario. El mástil donde izábamos todas las mañanas nuestra bandera celeste y blanca se encontraba al ingresar al patio central. La dirección era un cuarto muy pequeño, con escritorios y armarios, en ese lugar como se ha de saber, trabajaba la directora Sra. Isabel Berlanga, que hoy es la actual, y también su secretaria Fabiana. Existían tres baños el de los maestros y profesores, niños y niñas, muy precarios por cierto, pero muy limpios. La cocina estaba ubicada del lado izquierdo de la dirección era un salón muy grande con mesones de punta a punta, allí se les servia la leche a los niños, lo hacían dos celadoras Marta y Susana, también cumplían con todo el trabajo de limpieza. El playón donde realizábamos deportes con el profe Rubén Maya, estaba ubicado detrás del edificio, de gran extensión con una cancha de básquet bool y de fútbol.
Esa es, “Capitán de Fragata Carlos Maria Moyano”, escuela que mis hermanos y yo todas las mañanas casi antes de que apareciera el sol estábamos formando filas.
En nuestro primer día de clases nos dio la bienvenida la señorita Sandra, conocí a mis compañeros, entre ellos estaba Laurita, una de mis mejores amigas quien además es mi prima, con quien yo compartía casi todo el día. Después me hice amiga de todos, al comienzo me costo, por que soy un poco tímida.
Nuestra aula era la mas grande de todas, éramos muchos, recuerdo aquellos bancos, eran de madera, pequeñitos y muy viejos. Nuestra aula era una de las más bonitas, por sus llamativos colores.
¡Llegó el verano...y con él, las vacaciones, nos juntábamos con mis hermanos, primos, amigos y vecinos a jugar en mi casa, pasábamos casi todo el día juntos, también solíamos ir al arroyo que esta muy cerca de mi casa, a jugar por largos ratos! En marzo de 1992 fue el año que ingresé a 1º grado, con casi los mismos compañeros que tenia en el jardín; Nuestra nueva señorita se llama Fany, nos dio todo su carisma y compañía, fue una de las mejores maestras que tuve y nunca voy a olvidarla. Ella me enseño los números y las letras, quienes mas adelante me ayudaron a leer, al comienzo, me costo mucho aprender las vocales, sobre todo la "e".
En 1993 comencé 2º grado, la seño se llama María del Carmen, recuerdo su buen desempeño como maestra, solo que, no tan dulce como las demás; luego conocí a mi maestra de música una de mis materias favoritas, ya que es lo que mas me gusta.
Ya en 3º grado, conocí a mi maestra preferida Juanita, y con ella mis primeras dificultades en el aprendizaje, también mi primer regular, por distraída. La maestra llamo a mis padres contándoles la situación, ella decidió derivarme a una psicopedagoga.
Llegaron nuevamente las vacaciones, ingresando nuevamente a la escuela en 4º grado, mi seño en ese momento era Lita, ella muy seria, ella daba miedo y no tenia mucha relación con los alumnos.
Cuando comencé 5º grado, la escuela estaba un poco cambiada, sus bancos no eran los mismos y la habían pintado, estaba muy bonita; en ese año dividieron a los maestros por área, pero no recuerdo bien sus nombres.
En 1997 comencé 6º, aún seguía con los mismos compañeros desde jardín, ese año hicieron un proyecto y reconstruyeron el nuevo edificio.
Recuerdo, iba a tener en plástica a mi tía, pensando que iba a ser más liviano para mí, no fue así, tuve que hacer los trabajos igual que los demás.
Finalmente en 7º grado, en el 98`, se implementó la EGB y el gobierno otorgó a las escuelas rurales cuadernillos, para un supuesto aprendizaje articulado, sacando los comedores escolares, que en ese entonces como ahora eran muy necesarios.
En ese año fue terminada la reconstrucción de la escuela, que tiempo atrás habían comenzado, implementando en ella el 8º y 9º, los que también curse ahí.
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Prof. Martín Elgueta -